Semblanza de Trilce

Trilce Araceli nació en la ciudad de Tambobamba, provincia de Cotabambas, departamento de Apurímac, el 18 de diciembre de 1997. Fue hija de José Carlos Delgado Límaco y Gloria Cama Cáceres. Desde muy pequeña evidenció una extraordinaria precocidad intelectual: a los dos años de edad, sorprendía a familiares y conocidos al leer textos y letreros de tiendas y negocios. Creció hablando tanto quechua como español, lenguas que marcarían su identidad y su vínculo con el mundo andino.

Inició sus estudios primarios a los cinco años en la Institución Educativa San Francisco de Asís N.° 50627, en su ciudad natal. Posteriormente cursó la educación secundaria en el colegio Santa María Madre de Dios (MADI) , ubicado en el distrito de San Sebastián, Cusco. Desde niña manifestó una profunda sensibilidad artística, especialmente hacia la música de su tierra, una inclinación que probablemente encontraba sus raíces en el legado familiar de su bisabuelo, el profesor, periodista y poeta Edmundo Delgado Vivanco, autor del himno del Glorioso Colegio Nacional de Ciencias.

En 2015, ingresó a la Universidad Nacional San Antonio Abad de Cusco (UNSAAC) para estudiar Ingeniería Civil. Desde su primer semestre se integró al Círculo de Estudios e Investigación «Proyección”, espacio en el que participó en concursos académicos, proyectos de investigación y actividades de formación intelectual. Fue allí donde también comenzó su proceso de formación política, convencida de que el conocimiento debía ponerse al servicio de la transformación social.

Su interés por el arte la llevó, en 2019, a incorporarse a la Orquesta Sinfónica de la UNSAAC. Paralelamente, dedicó parte de su tiempo al voluntariado mediante iniciativas como Magis y Crea+, acompañando procesos educativos dirigidos a niños y niñas en situación de vulnerabilidad.

Tras culminar su formación universitaria, en 2020, en pleno contexto de la pandemia de COVID-19, inició su actividad profesional en Grupo Allpa Ingeniería y Construcción. Allí se especializó en geotecnia y colaboró en diversos proyectos de investigación, aportando especialmente en la revisión de literatura científica y documentación técnica en inglés. Entre estos trabajos destacó la propuesta de un innovador método de diseño de concreto basado en la distribución espacial de sus componentes. En 2022 obtuvo el grado de bachiller en Ingeniería Civil.

Ese mismo periodo marcó una profundización de su compromiso político. Después de participar activamente en las movilizaciones contra el gobierno de Manuel Merino, asumió la presidencia del Círculo «Proyección», desde donde impulsó y condujo procesos de formación política, convencida de que la educación era una herramienta indispensable para construir una sociedad más justa.

También en 2022 ingresó a la Asamblea Regional de Jóvenes (AREJO), donde poco después fue elegida integrante de la Junta Directiva de la base provincial de Cusco. Ese año fundó Warmikuna, un espacio destinado a fortalecer la participación y el acompañamiento entre mujeres estudiantes de ingeniería. Asimismo, inició un programa de formación política promovido por la ONG Casa Bartolomé de las Casas, culminó sus estudios de inglés en el IPCNA y complementó su formación aprendiendo portugués e italiano a nivel básico. En el ámbito artístico, tras su paso por la Orquesta Sinfónica de la UNSAAC, ingresó a la Escala Coral de la misma universidad, siendo admitida con una calificación sobresaliente.

El 7 de diciembre de 2022 representó un punto de inflexión en su vida. El intento de golpe de Estado de Pedro Castillo, seguido por el contragolpe del Congreso, desencadenaron una profunda crisis política y una ola de movilizaciones sociales que tuvieron su principal epicentro en el sur del país. Trilce participó activamente en estas jornadas, colaborando también en las ollas comunes organizadas en Cusco. Aquella experiencia reforzó su convicción de que el país necesitaba formar nuevas generaciones de lideresas y líderes profundamente comprometidos con las luchas sociales.

Con ese propósito comenzó a gestar Re(d)Pública, un ambicioso proyecto de formación política que posteriormente llevaría también su nombre y que sería finalmente lanzado de manera póstuma, luego de más de dos años de trabajo colectivo. Paralelamente participó en la fundación del colectivo «II República», organización que meses después, junto con otros colectivos juveniles, contribuyó a la construcción del partido político «Ahora Nación». Dentro de esta organización desempeñó un papel central como una de sus principales dirigentes en la región Cusco, compartiendo responsabilidades con César Holguín y Guillermo Ramos, y ejerciendo el cargo de Secretaria Regional de la Mujer. En reconocimiento a su legado, el Comité Ejecutivo Regional que encabezó lleva hoy su nombre, mientras que el partido en su I Asamblea Nacional la ha declarado como su mártir junto a Gonzalo García Núñez.

En octubre de 2023 fundó, junto con otras compañeras de la UNSAAC, el Movimiento Estudiantil María Trinidad Enríquez, concebido como un espacio para formar lideresas universitarias desde una perspectiva de feminismo decolonial, promoviendo además su participación en organizaciones gremiales y movimientos sociales. Su compromiso con el activismo continuó ampliándose mediante su participación en organizaciones como InterQuórum, Red Integridad, Voces que Retumban, Red de Jóvenes MacroSur y Yachachinakuy. En el plano académico culminó, a mediados de 2024, el diplomado «Gobierno y Buen Vivir» en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya.

Durante 2024, el crecimiento de sus responsabilidades como activista, formadora política y dirigente partidaria fue absorbiendo progresivamente el tiempo que antes dedicaba al Círculo «Proyección». Como consecuencia, en diciembre de ese año la organización cesó sus actividades. Por primera vez desde el 2015 no pudo realizar la tradicional campaña navideña junto con su Círculo. Lejos de permanecer al margen, Trilce decidió sumarse a otra iniciativa solidaria desarrollada en la comunidad de Conchacalla, hogar de Rosalino Flores, uno de los jóvenes asesinados durante las movilizaciones sociales de diciembre de 2022 y comienzos de 2023.

Al regresar de aquella actividad solidaria, Trilce perdió la vida en un accidente vehicular. Su partida interrumpió una obra en plena construcción, dejando inconcluso un proyecto de transformación política y social, como sucediera con pensadores y militantes como Alberto Flores Galindo o José Carlos Mariátegui. Corresponde ahora a sus compañeras y compañeros con quienes compartió su camino continuar la tarea que ella inició y mantener vivo el horizonte que ayudó a construir.

Ella solía recordar una frase heredada de su abuelo, que hoy resume el espíritu con el que vivió y el compromiso que dejó a quienes la conocieron:

¡Salucha Saluminacha, que siga la copacha!

¡Por un mundo un poquito mejor!